«Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. »
Filipenses 3:20-21
«No estás nunca demasiado lejos de Dios, como para que no te pueda alcanzar con su ayuda.»
Jean-Luc Schneider